Frida caminaba por el hospital como si estuviera sin rumbo. Hacía tiempo que no sentía tanta alegría, desde que Beatriz tuvo a su último nieto, y ahora pensaba que volvería a experimentar esa misma felicidad con el embarazo de Lis. Pero lo que le ocurrió a Lis fue un golpe devastador, del que Frida no sabía si podría recuperarse. Olavo estaba preocupado por su esposa, pues verla en ese estado no era habitual; sabía que Frida siempre tenía todo bajo control, pero esta vez estaba destrozada por h