Todos se levantan de la mesa, entrando en la limusina que ya está esperando fuera de la casa. Tan pronto como entran, la limusina se dirige a la floristería. Liz mira por la ventana la vista de Los Ángeles, pues la ciudad le parece muy bonita y atractiva, llamando mucho su atención. Mientras Frida sigue pasando algunos detalles de la boda a Luiza, Jack apoya la cabeza en el acolchado del coche, echándose una siesta. En poco tiempo, la limusina se detiene frente a la floristería, que está abrien