Después de unos minutos de juegos de los niños, Liz recoge los juguetes y los coloca de nuevo en el maletero del coche de Liam. Les avisa a los niños que es hora de volver a casa, y ellos comienzan a llorar, renuentes a dejar el divertido juego y a Liam, que está jugando con ellos. Liz explica que tiene que regresar a casa porque tiene que trabajar al día siguiente, como ya había explicado anteriormente. A pesar de la resistencia de los niños, Liam los toma a cada uno por la cintura y los coloc