Al entrar en el avión, Liz toma dos pastillas, se sienta en el asiento y se abrocha el cinturón de seguridad. En pocos minutos, se queda dormida, mientras Jack la observa. Sabe que es muy testaruda y que, aunque le dijera que no las tomara, lo haría igual. Para evitar una discusión innecesaria, prefiere no decir nada. Tras varias horas aburrido, sin nada que hacer, Jack también decide tomar una pastilla para ver si se relaja un poco. Cuando el medicamento hace efecto, empieza a sentirse somnoli