Había pasado una semana desde nuestro "matrimonio". Dimitri estaba trabajando en su empresa, mientras Azad tenía clases de natación y arte. Con toda la tarde libre, trataba de distraerme cuando el teléfono de la casa sonó. Desde la garita informaban la llegada de Elyf, así que rápidamente autoricé su entrada.
—Kate —saludó Elyf, dejando un beso en mi mejilla—. Lamento llegar sin previo aviso.
—No te preocupes, siempre eres bienvenida. ¿Qué te trae por aquí?
—Hablé con mi primo esta mañana y me