POV Mara
En construcción, existe un fenómeno vital llamado "principio de adherencia". Es la fuerza física y química que permite que el acero y el hormigón —dos materiales completamente distintos— se unan y trabajen como si fueran uno solo. El hormigón, frío y rígido, protege al acero de la intemperie y del óxido; a cambio, el acero le da al hormigón la flexibilidad que le falta para no partirse por la mitad cuando llega un terremoto. Si esa adherencia falla, el edificio entero se viene abajo.
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