POV Elías
Madrid ha decidido que esta noche se acaba el mundo.
Una tormenta eléctrica de las que rara vez se ven en la meseta está azotando la ciudad. Los ventanales de mi dormitorio, que normalmente son mi orgullo arquitectónico por sus vistas panorámicas, ahora parecen pantallas de cine proyectando el apocalipsis. El vidrio doble con cámara de argón aísla el ruido, pero no la furia visual de los relámpagos que iluminan la habitación cada treinta segundos.
Mara se remueve en la cama.
Está desp