POV Mara
Me despierto con un sonido extraño. No es un taladro, ni música jazz, ni el silencio habitual de este piso que parece un museo.
Es el sonido de algo rasgándose. Riiip. Seguido de un paff suave.
Miro el reloj. Diez de la mañana. La tormenta de anoche ha dejado un cielo azul insultante sobre Madrid, limpio y brillante.
El lado de la cama de Elías está vacío y frío.
Me levanto, envuelta en su bata (que ya he expropiado oficialmente), y sigo el rastro de los ruidos hasta el salón.
Me deten