POV Mara
Son las once de la noche. La casa está en silencio, salvo por el zumbido casi imperceptible de la nevera de vinos y el rasguido rítmico de un lápiz sobre papel.
Leo duerme. Ha caído rendido después del baño y la toma, borracho de leche y agua tibia. Está en el moisés del salón, que Elías ha arrastrado desde el dormitorio porque "la supervisión visual debe ser constante".
Yo estoy tumbada en el sofá modular de tres metros, tapada con una manta de cachemir gris perla. Debería estar durmi