Las manos de Naomi quedaron entrelazadas, no daba crédito a lo que había escuchado, estaba desconcertada, todavía no asumía lo dicho por la abuela, como era posible que un secreto estuviera tan oculto, tan escondido, la abuela los miró con calma y serenidad, era claro, siempre la verdad había sido suya, pero nunca de ellos.
-Abuela creo que es un tema muy delicado-.
-Deja las delicadeces ahora, no es el fin del mundo, nada se está cayendo de lugar, solo sé que era el momento, además, mi salud