La mañana llegaba con sol y buena ráfaga de brisa, la abuela y Yamila colocaban en el automóvil todo su equipaje más algunas cestas con sus galletas, panecillos, mermeladas, frutas, agua, jugos, en fin, toda una bodega.
La caja de pinturas, pinceles y demás utensilios estaban igualmente en orden, se tomaría sus días para recrear un buen cuadro, era una dama apasionada por el arte.
-Bien Ani, tómate tus dos semanas, y si por las dudas quieres quedarte un tiempo más, puedes hacerlo-.
-Abuela tend