Juan Carlos le miró con ojos divertidos, jamás había estado en una relación con tantos matices, mucho menos donde jugara a las escondidillas. Pero en el fondo comprendía lo que ella quería explicar, sabía que tenía temores.
-Bien, si eso gustas, nadie sabrá, aunque es tonto que estemos escondidos… vale te seguiré la película-.
Le abrazó-. El olor dulce de sus cabellos se mezclaba con su exquisito perfume, ni se imaginaba corriendo a escondidas para verla, aunque si ella quería un poco de mister