—Leticia, ¿qué está pasando? —Pedro frunció ligeramente el ceño.
—Verás, ayer fui a visitar a la familia García para ver cómo estaba el patriarca. Esta mañana, cuando regresaba, alguien intentó asesinarme en el camino. Por suerte, un general que pasaba por allí nos salvó —explicó Leticia.
—¿Por qué fuiste a Ciudad M sin decírmelo? Al menos podría haber enviado a alguien para protegerte —Pedro parecía algo molesto.
—Llevé algunos guardaespaldas conmigo, pero no esperaba encontrarme con una situac