Leticia estaba tomando café y aprobando documentos cuando, de repente, la puerta de la oficina se abrió de golpe. Acto seguido, Yolanda y Paula entraron corriendo, con un destello de sorpresa en sus rostros.
—Mamá, ¿no habías regresado a la ciudad de Rulia? ¿Cómo es que llegaste tan pronto? —preguntó Leticia, algo desconcertada.
—¡Hija! Dime la verdad, ¿ya fuiste elegida como la matriarca de la familia García? —Yolanda preguntó con urgencia.
—¿Cómo lo supiste? —Leticia se quedó sorprendida.
—Jaj