—¡Hija! ¿Qué poción de amor te ha dado este sinvergüenza? ¿Cómo puedes confiar tanto en él? —Yolanda estaba tanto sorprendida como enojada.
No podía creer que su propia hija hubiera caído tan bajo.
Por un hombre despreciable, ignoraba la muerte de su hermano e incluso justificaba al asesino.
¡Era una completa insensatez!
—Creo en él porque hay dudas en este asunto, y no quiero acusar a un inocente injustamente —explicó Leticia.
—¡Tonterías! Este tipo no parece para nada una buena persona, ¡hoy m