Teresa tembló de cuerpo entero, y su voz se detuvo abruptamente. Al ver la boca oscura del cañón y el rostro feroz de Javier, su conciencia empezó a nublarse por completo. Finalmente, cayó al suelo boca arriba. Su rostro mostraba terror; murió con los ojos abiertos. Todo sucedió tan de repente que nunca imaginó que su vida terminaría de esta manera tan miserable.
—¿Está muerta?
Viendo los cadáveres de Teresa y Fanny, Yolanda y los demás se quedaron temblando, con expresiones de horror absoluto.