—No hay una única elección, todo depende del contexto y de las personas involucradas. —dijo Pedro con cierta rigidez.
—¡Vaya que sabes hablar! —Leticia rodó los ojos, decidiendo no presionar más al hombre.
—No importa lo que elijas, ¡debes amar la carne de res! —Las palabras de Estrella fueron aún más autoritarias.
Pedro solo sonrió, evitando responderle. Sentía la espalda empapada en sudor sin darse cuenta.
—Amor, ven conmigo un momento, necesito hablar contigo sobre algo.
Justo después de una