Capítulo 244
—¿Qué?

Los ojos de Adolfo se estrecharon.

No había esperado que Pedro pudiera atrapar su espada con los dedos.

Esta demostración de fuerza y confianza superaba ampliamente sus estimaciones.

Por supuesto, no estaba asustado; al contrario, su ánimo de batalla aumentaba enormemente.

Cuanto más fuerte era el oponente, más emocionado se sentía.

—¡Regresa!

Adolfo sacudió su mano ligeramente.

Como si fuera una serpiente, la espada se retiró rápidamente de entre los dedos de Pedro.

—¿Oh?

Pedro
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP