Ella realmente no entendía por qué su abuelo le había revelado este secreto a un joven que acababa de conocer.
Herminio se sintió un poco avergonzado. No podía decir que Pedro había entrado por la fuerza, ¿verdad?
—Eusebio es mi tío. Vine aquí para visitarlo— explicó Pedro.
—Así es, este joven es Pedro, el sobrino de Eusebio. Es natural que quiera ver a su tío— añadió Herminio con seriedad.
—¿Dices que eres el sobrino de Eusebio? —Belinda lo miró de arriba abajo con escepticismo. —Abuelo, ¿n