Baltasar estaba aterrorizado, sudando frío. El hijo mayor de la familia González, el futuro rey de la zona fronteriza; esta vez la familia Arroyo se había metido en un gran problema.
—¡Ahora todo está perdido! —Leocadio se desplomó en el suelo, pálido como un muerto. Detrás de él, un grupo de altos mandos de la familia Flores también mostraban rostros de desesperación y arrepentimiento. Nadie había anticipado que la identidad de Pedro fuera tan aterradora, llegando a un punto que causaba temor