Isaías, con las manos en la cintura y un pie sobre el pecho de Casimiro, lo mantenía en el suelo mientras lo insultaba sin piedad. Cada palabra que salía de su boca sorprendía a todos los presentes.
En un instante, todo quedó en un silencio sepulcral. Todos estaban atónitos, con la boca abierta y el rostro lleno de asombro. Nadie había imaginado que Pedro tuviera una identidad tan sorprendente. El hermano mayor de Isaías, un héroe legendario, y el futuro rey de la zona fronteriza.
Esas breves