En este momento, sobre el ring.
Pedro, de pie con su espada, intimida a los héroes reunidos, haciendo que miles de guerreros temblen y se rehúsen a tomar la delantera.
Nadie se atreve a sobresalir.
Sin embargo, este despliegue enfurece a Doroteo, quien está furioso.
—¡Oye! ¿Qué es lo que les asusta? Por más formidable que sea, es solo un hombre. Si todos ustedes lo atacan juntos, podrían matarlo fácilmente con sus cuchillos en desorden.
Al ver que los guerreros no reaccionan, Doroteo vuelve su m