Al entrar nuevamente en la oficina de Carlos, Delicia se sentía algo nerviosa. La expresión distante del hombre no le daba mucha confianza. Había visto a Álvaro regañar a sus subordinados, y aunque no era una subordinada de Rodríguez, pero aún tiene una relación de colaboración con él. Si el diseño no era de su agrado, entonces sería vergonzoso para ella.
Rodríguez examinaba el diseño con sus dedos largos, frunciendo el ceño, y toda esta reacción del señor Rodríguez hacía que Delicia sentía su r