Yolanda anhelaba reducir a Delicia a cenizas.
—Si a la señorita Jiménez no le repugna, ¿por qué debería repugnarme a mí? Además, te recuerdo que nada de lo que posee la familia López le pertenece a ella.
—Un hijo nacido de una amante tiene los mismos derechos de herencia, Delicia. Tienes una amiga abogada, ¿no lo sabes?
Delicia cerró los ojos un momento.
—¿Crees que Alvaro e Isabel podrían seguir tolerándote en la familia Jiménez si conocieran tu verdadera cara?
—Tienes tus habilidades, después