—Entre Yolanda y yo no hay nada de lo que piensas. —Alvaro miró su perfil. Siempre había pensado que el detonante de su divorcio fue Yolanda. Pero ahora recordaba cómo, desde que se casó con él, la familia Jiménez nunca fue amable con ella. El desdén provenía simplemente de su condición de huérfana sin nada propio. Delicia levantó la vista al cielo, expulsando el humo de su cigarrillo, y dijo:
—Lo nuestro es demasiado complicado, demasiadas cosas.
Tantas que ni ella podía contarlas. Estas pala