Mencionar a esa mujer siempre alteraba a Delicia. Ahora, más aún tras conocer la historia de Yolanda. ¿Quién de sus madres era realmente la víctima? ¿Y entre ellas dos, quién había sufrido más? Las acciones vengativas de Delicia habían destruido su matrimonio. Y ahora, Alvaro, con quien había compartido diez años de sentimientos, le pedía que admitiera ser la culpable.
Sus miradas se encontraron, y Alvaro sintió un escalofrío al ver la tristeza y la ira en los ojos de Delicia.
—No deberías odia