En el siguiente momento, Delicia se preguntaba qué otros trucos turbios podría estar planeando Yolanda.
Tras cerrar los ojos un momento y luego volver a abrirlos, se levantó y se puso su abrigo para salir. El mayordomo Fernando estaba aún en la planta baja, y al verla bajar las escaleras mientras se ponía el abrigo, le preguntó:
—Señorita Delicia, ¿va a salir ahora? Ya es bastante tarde.
Delicia asintió:
—Sí, organiza a algunas personas para mí. —refiriéndose a los guardaespaldas de su tío Nés