Cuando Yolanda escuchó que se trataba de ‘Delicia López’, la ternura en su rostro se esfumó, reemplazada por una frialdad glacial. Ambas compartían esa misma frialdad, y en sus semblantes había un parecido casi imperceptible, como si existiera algo que las uniera.
—¿Qué vienes a hacer aquí? —preguntó Yolanda con un tono gélido, burlón y desafiante. Y también con un aire de triunfo. Todas estas emociones se mezclaban en su voz. Sin duda, su intención era provocar a Delicia.
Pero se equivocó. Esa