La determinación de Alvaro en no dar a los demás miembros de la familia Jimenez ninguna oportunidad de interferir era clara. Cuando pidió a Antonia que llamara a la seguridad, todos entendieron su intención. Francisco y Roberto intercambiaron miradas, sorprendidos por la frialdad de Alvaro.
Francisco trató de calmar la situación, reprendiendo a Javier y Sergio. Era evidente que Alvaro había cambiado en los tres años que no se habían visto, su presencia ahora imponía un aire de autoridad.
Francis