Los tres meses en el extranjero para ella fueron como vivir un sueño. La tía la cuidaba con cariño, el tío la mimaba, y su prima, a pesar de su apariencia descuidada, siempre le traía las mejores cosas. La trataban como a una pobre niña que había sufrido mucho en el exterior. Pero la verdad... ¡Era otra! Aunque nunca le faltó nada material junto a Alvaro, su vida... realmente no había sido tan buena.
—Elenita!
—¿Hmm?
—¡No dejaré pasar lo de Yolanda! —Delicia dijo con firmeza.
Esas personas que l