Punto de vista de Bill
Apenas regresamos de la playa, no tuve tiempo de acomodarme cuando el celular vibró en mi bolsillo. Miré la pantalla: “Tía Claire”. No era de las que llamaba sin motivo, y un presentimiento pesado se apoderó de mí.
—Hola, Claire —contesté, tratando de sonar casual, aunque ya sentía que algo andaba mal.
—Bill… —Su voz se quebró, y hubo una pausa, una respiración temblorosa al otro lado que me hizo apretar el celular con más fuerza—. Es tu mamá. Elena no está bien.
Las pala