Punto de vista de Bill
Volver a la oficina se sintió diferente esta vez. Había una nueva energía recorriéndome, algo vibrante. Hacía siglos que no me sentía así.
No podía dejar de pensar en Serena y Colín en casa, inseparables desde el día que lo trajimos. Serena había asumido la maternidad como si hubiera nacido para ello, irradiando una luz que no podía evitar admirar. Cada mañana, al verlos juntos antes de irme, sentía que finalmente todo encajaba en su lugar.
Mi familia estaba completa, y e