Punto de vista de Serena
El viaje por la costa era hermoso, con la luz del sol brillando sobre las olas. Bill estaba concentrado, con las manos firmes sobre el volante de su elegante coche deportivo negro, mientras el viento despeinaba su cabello perfectamente arreglado. Bajé la mirada hacia mi atuendo: un vestido veraniego celeste que ondeaba con la brisa, combinado con unas sencillas sandalias. Bill había sugerido que nos vistiéramos cómodamente hoy, pero no había mencionado adónde íbamos.
—Bi