Aprovechó el aturdimiento que la envolvió para estudiar sus facciones perfectas y ahogó un lamento por las circunstancias en las que se estaban dando las cosas.
—Me debe una respuesta, milady —musitó él, quien seguía rodeándola con los brazos en tanto ella regresaba a la realidad—. ¿Desea que la deje en paz?
Claire no estaba en condiciones de emitir una sola palabra, pero él tampoco le daba tiempo a meditar una respuesta apropiada. Solo negó con la cabeza y susurró un «no» que fue suficiente pa