Connor tomó la mano de Audrey y tiró de ella suavemente llevándola hacia su auto, abrió la puerta del deportivo para que ella subiera mientras, desde el otro lado de la calle, John observaba lleno de rabia, apretando los puños y grabando en su mente la matrícula del vehículo.
— ¡Quiero saber quién es el idiota! — Casi ladró y avanzó con dirección hacia ellos, pero alguien lo detuvo.
— Vamos amigo, tú la perdiste, ¡Ya déjala en paz! — Uno de sus amigos le puso la mano en el hombro, pero él se la