— ¡Buenos días amor! — Connor la despertó cariñosamente dejando un reguero de besos sobre su espalda mientras la envolvía con sus fuertes brazos — ¿Cómo amaneces, dormilona?
— ¿Connor? Mmm… — Estirándose y dándose la vuelta para verlo a los ojos.
— Llegaste muy cansada, anoche… — él continuó acomodándose sobre ella y enredando sus dedos el cabello de su prometida.
— Sí, estuvo… — se detuvo, iba a ser sincera, como siempre, pero luego pensó que no debería serlo, no en cuanto a esto, no podía dec