— Llegaste tarde, ¿Qué te pasó? — Loretta le dijo mirándose al espejo mientras se ponía los pendientes largos que usaba cuando salía de fiesta.
— Hubo una situación con el Doctor Connor, debía entrar a cirugía y no tenía a nadie que cuidara de su hijo — Comentó dejando sus cosas sobre el sofá.
La morena la miró de reojo.
— ¿Y te pidió a ti que lo cuidaras? — Volviendo a su reflejo en el espejo de la sala.
— No, en realidad, más bien yo me ofrecí…
— ¡Audrey!
— ¿Qué?, el niño es muy lindo, y