Audrey se quedó en silencio por un minuto tratando de decidir si aceptaba la invitación del Doctor Connor para acompañarlo a llevar a Oliver a una tarde de juegos y distracción.
— Entonces… ¿Vendrás? — Connor insistió, sintiéndose un poco atrevido. Tal vez había sido muy grosero en el pasado con la joven y la estaba presionando, y seguramente ella se saldría por la tangente.
— ¡Sí, lo acompañaré, sé que al niño le encantará! — Respondió ella sin pensarlo más de la cuenta, o habría contestado qu