Mundo ficciónIniciar sesiónAriadna salió de la oficina:
—Padre Fausto, ¿me buscaba?
—Sí hija te venía a avisar que los niños están listos para recibir sus clases.
—Vamos entonces, deben estar impacientes. —Ladeó una leve sonrisa.
Ariadna y el Padre Fausto, se dirigieron a uno de los salones en donde los muchachitos de la banda y otros más estaban







