Mundo ficciónIniciar sesiónMinutos después.
En el apartamento de Alonzo el joven besaba con avidez la boca de su prometida, mientras sus manos recorrían la silueta de ella. Ariadna hacía un gran esfuerzo, pero ese era el plan y no podía dar marcha atrás.
—Debemos celebrar —mencionó logrando retirar el cuerpo de Alonzo del de ella, para así caminar al bar y sacar una botella de vino y dos copas.
El joven Grimaldi se aflojó la







