POV de Nadia
Despertar se sintió más pesado de lo habitual, como si mi cuerpo aún no me hubiera perdonado del todo. Mi garganta todavía ardía al tragar, cruda y sensible, y mi pecho se sentía apretado cada vez que tomaba una respiración profunda. Me quedé quieta un momento, mirando el techo, escuchando el suave zumbido de la casa, intentando recomponerme antes de levantarme.
Entonces escuché una voz.
Una voz de mujer.
No era suave, ni vacilante. Se filtraba por la casa con bordes afilados, conf