Punto de vista de Nadia
La mañana llegó sin que nadie en el apartamento hubiera dormido realmente. El cielo fuera de mis ventanas había pasado de negro a un gris pálido que hacía que la ciudad pareciera más suave de lo que era en realidad, pero la luz tenue no hizo nada por calmar la tensión dentro de la habitación. Adrian había pasado la mayor parte de la noche moviéndose entre el salón y el balcón, atendiendo llamadas en voz baja y revisando la calle de abajo cada pocos minutos, como si esper