Punto de vista de Nadia
En el momento en que Damien giró el portátil hacia nosotros y vi la dirección en la pantalla, algo dentro de mi pecho se apretó de una forma que no tenía nada que ver con el miedo y todo que ver con el recuerdo. Mis ojos se quedaron fijos en la señal parpadeante, como si mirarla lo suficiente pudiera cambiar de alguna manera la ubicación, pero las letras permanecieron iguales y el pequeño punto en movimiento se quedó fijo en el lugar exacto donde había pasado los primero