POV de Adrian
La habitación estaba demasiado silenciosa, casi insoportablemente así. Cada vez que intentaba hablar, las palabras se atascaban en mi garganta, tragadas por el peso de mi propio corazón. Nadia estaba sentada frente a mí, y aunque se veía calmada, incluso serena, podía sentir la tensión emanando de ella en olas que no podía ignorar. Me dolía —física y profundamente— que estuviera allí, cerca, sonriéndome como si nada hubiera cambiado, mientras todo dentro de mí era un campo de bat