Kitty salió del lugar con una sonrisa en los labios y amargura en el corazón. Quería la vida que llevaba Mariam: rodeada de lujos y de una familia. Pero Demian la había rechazado; ella, mil veces más hermosa que la estúpida de su prima.
Ahora solo era una sombra que vagaba, sin amigos, sola. Continuó caminando. Demian creía que ella se quedaría tranquila; eso jamás. Ella había estado maquinando su plan, perfeccionándolo para cobrar la venganza que anhelaba con todo su corazón.
No temía morir, y