Me renuevo en mi cama cuando siento pequeños besos húmedos en mis hombros y por toda mi espalda.
—!Mmm! – digo soñolienta.
—Levántate nena – me susurra al oído – tengo la Tina ya puesta para darnos un baño juntos – muerde el lóbulo de mi oreja sonrió como toda una tonta y me levanto.
Todo está pasando muy rápido y me asusta ; jamás pensé verme en esta situación con Darius.
Tengo miedo de enamorarme más y digo más porque se que lo que siento por el cada vez que me besa me abrasa o está ce