Capítulo 37

trayecto hacia el restaurante se siente más largo de lo que debería.

No porque haya tráfico.

Sino porque dentro del coche el aire es demasiado denso.

Daniel conduce en silencio, pero no es un silencio vacío. Es un silencio que pulsa. Que respira. Que observa.

Yo miro por la ventana, aunque en realidad no veo nada. Las luces de la ciudad pasan como destellos sobre el cristal, deformando mi reflejo. Me veo distinta esta noche. Más decidida. Más vulnerable. Más expuesta.

Sien
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP