Capítulo 88
Brienna
No sé en qué momento dejé de estar tensa.
Eso es lo primero que me choca.
Estoy sentada entre ellos, con una copa en la mano que ya no recuerdo cuando empecé a beber, escuchando conversaciones que no tienen nada que ver conmigo… y aun así estoy ahí, metida, respondiendo cuando me hablan, sonriendo sin sentir que se me va a romper la cara en el intento.
El vino me calienta la garganta. No es fuerte, pero se queda. Me baja lento y me afloja un poco el pecho, ese nudo que traía