Narrado por Drex
Estaba en posición en el techo del edificio contiguo donde tenían a la omega.
El plan era limpio: esperar la reunión del banquero, entrar por la ventana del baño que ella había dejado entreabierta, sacarla en menos de noventa segundos. El equipo estaba listo abajo, coche en marcha, ruta de escape trazada. Solo faltaban tres minutos para la ventana perfecta.
Entonces dejó de responder mi cuerpo.
Primero fue un frío que me subió por la espalda. No frío de temperatura. Frío de ell