Capítulo XXIX: Hendrik (Parte Uno)
Después de esa noche, Josh había comenzado a tener un gusto extraño por dormir acompañado, que ya no se hallaba cuando dormía solo en su cama de dos plazas, por lo que, cuando caía la noche, por puro instinto sus pies siempre solían dirigirse al único sitio que consideraba su lugar seguro.
Desde esa noche, él ya no podía conciliar el sueño, sin estar al lado de Leyna y poder aspirar su aroma a vainilla.
Por eso cada noche, Josh se ponía su pijama y se pasaba a